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jueves, 4 de enero de 2018

KRASNY BOR
 
  Fernando Garrido Polonio
 
 
 
 
   En enero de 1943 las tropas soviéticas abrieron un corredor de unos 8 ó 10 km de ancho bordeando la orilla sur del lago Ladoga, entre Schlisselburg y los altos de Siniavino, uniendo así la ciudad de Leningrado con el resto del continente. Por esa franja de tierra comenzaron a circular camiones, carros de combate, tropas, municiones y alimentos. Se había roto el cerco de Leningrado.  
 
   La DKA (el Cuartel General del ejército Rojo) estableció nuevas posiciones de primera línea y ordenó a los ejércitos 67 de Leningrado y 2º de choque del frente del Volchov que ampliaran el corredor conquistando las alturas de Siniavino, que eran un excelente observatorio desde el que la Artillería alemana, día y noche, abría fuego constante sobre la angosta franja de la ruptura, única vía de comunicación terrestre con la ciudad de Leningrado. Con ello el mando ruso ejecutaba una ofensiva al este de Leningrado y al sur del lago Ladoga para unir los frentes del Neva y el Volchov.  
 
   El ataque comenzaría desde las posiciones que ocupaba el 55 Ejército del frente de Leningrado, en Kolpino, para avanzar por los flancos del ferrocarril de octubre hacia el poblado de Krasny Borj hasta contactar con el ejército 54 del frente del Volchov, que atacaría simultáneamente hacia el ferrocarril de octubre y Tosno.  
 
   Mientras los restos de las 22 divisiones del 6º Ejército alemán se rendían a los soviéticos a las afueras de Stalingrado, en el frente Norte el mando ruso pasaba al ataque.
 
   La División de Esteban-Infantes, a las puertas de Leningrado, tenía entonces asignado un frente de unos 34 kilómetros y había muchos indicios que avisaban de un inminente ataque hacia el sector oriental del frente español, el subsector de Krasny Borj, mandado por el Coronel Sagrado y defendido por los batallones I y II del Regimiento 262, el Batallón 250 de Reserva Móvil y otras unidades hasta un total de unos 4.200 hombres. Sin embargo, el reciente alargamiento del frente y las últimas bajas sufridas por el II batallón del 269 hacían que la División española estuviera casi sin reservas. 
 
   A las 6:45 h del día 10 de febrero de 1943, unas 800 piezas de la artillera soviética abrieron fuego simultáneamente sobre las primeras líneas españolas y tras dos horas de bombardeo continuo, las divisiones soviéticas 63ª y 72ª del ejército 55, reforzadas con carros de combate y otras divisiones –de la guardia de Simoniak, la 45 de tiradores, la Brigada de esquiadores y algunas fuerzas que habían participado en la ruptura del cerco-, avanzaron sobre las posiciones españolas, que a esas horas ya habían sido literalmente pulverizadas.
 
   De repente, el despliegue ofensivo se había extendido en una línea que abarcaba desde el pueblo de Ibanovo, en la orilla del Neva, hasta el puente sobre el río Ishora, en la carreterea M-10 Moscú-Leningrado.
 
   Sin embargo, tras el machaqueo constante artillero –“rebotábamos en el suelo como si fuéramos nueces trituradas sobre una mesa”, diría el soldado Manuel Sánchez Lozano– y una vez repuestos de la conmoción, los soldados españoles defendieron a sangre y fuego sus posiciones.  
 
   Para entonces, la Batalla de Krasny Borj se había convertido en una auténtica carnicería. Sobre la confusión y el desconcierto, algunos mandos españoles se empeñaban en órdenes contradictorias y, en ocasiones, erróneas.
 
   Ese desbarajuste le costó el mando al Teniente Coronel Araujo, segundo Jefe del Regimiento 262, que fue depuesto por un médico de su propio Batallón. Lo mismo le pasó al Comandante Blanco, al Coronel Sagrado…. ¡Una hecatombe!.
 
   Del lado español, sólo el arrojo, la valentía y la heroicidad casi suicida de algunos evitó el desastre. Hombres como los Capitanes Huidobro, Losada, Ulzurrun, García Segura o el Cabo Ponte Anido escribirían con su sangre nuevas páginas de gloria en la historia militar española. Soldados como el Comandante Reinlein, el Capitán de Andrés, el Capitán Palacios o el Sargento Salamanca, entre muchos otros, salvarían el honor y la fama de la División Azul.
 
   ¿Qué había ocurrido? El mando alemán no supo o no quiso informar al General Esteban-Infantes de lo que se le venía encima, quizás para no crear alarma en las tropas españolas, pero lo cierto es que Esteban-Infantes creyó que aquélla operación era una mera maniobra de castigo contra la División Azul de tal modo que las tropas españolas no se habían preparado para un ataque tan feroz como el que se inició la cruenta mañana de aquel aciago miércoles 10 de febrero.
 
   La desinformación fue evidente. Tanto, que en los propios planos que sobre el despliegue ruso publicaría más tarde el General Esteban-Infantes en su libro sobre la gesta divisionaria[1], sólo aparecen 3 divisiones (la 45, la 63 y la 72). La 43 ni está ni se la menciona, a pesar de que esta división participó activamente en los combates, lo que prueba que entre el mando alemán y el español hubo una comunicación deficiente e imprecisa cuando no nula. Ejemplo de ello es que el Coronel Knüppel –jefe de la plana mayor de enlaces, vía vertebral de la comunicación del General español con el mando alemán-, que tenia que haber bajado desde Proposkaya hasta Chornaya Rieka, junto al puesto de mando de Esteban-Infantes en Raikolovo, no solo no cumplió la orden sino que ni siquiera se puso al teléfono y sólo cuando la situación estuvo dominada, en la madrugada del día 11, se permitió el lujo de presentarse ante el General, casi a la misma hora en que el Regimiento 390 de la División 212, que tenía que haber relevado a los españoles, se limitaba a resguardarse en los bosques de Sablino, al borde de Krasny Borj, cuando ya nuestras tropas se habían desangrado en una lucha agónica. 
 
   Por su parte, el apoyo de la Luftwaffe y los refuerzos alemanes, escasos y tardíos, apenas se implicaron en la batalla.
 
   No obstante, al final de los combates, cuando el General español fue consciente de lo que en realidad había ocurrido, la División Azul únicamente se había replegado no más de tres kilómetros, en una rectificación de línea que bien pudiera interpretarse como una victoria española, al menos moral.
 
   Del lado ruso, el desastre no fue menor. Aunque el día 11 de febrero el comandante de la dirección política del frente, el mayor Dertin, se presentó en la D.K.A informando que el ejército 55 había tomado Krasny Borj, Staraya Missa y la estación de Popovka, haciendo unos 300 prisioneros españoles, lo cierto es que tras el abrumador esfuerzo humano y de medios, a la vista de su resultado el ataque soviético había supuesto un notable fracaso. Tanto, que el Consejo militar del ejército 55 emitió el polémico comunicado nº 0077, de 25 de marzo de 1943, que decía:
 
…La liberación de la estación Sablino-Ulianovka hubiera tenido para nosotros una importancia excepcional, pero justo en estos puntos encontramos una enconada resistencia por parte del enemigo.
 
   El enemigo ha recurrido a los más diversos engaños y ardides con el fin de crear entre nuestros jefes y tropa la impresión de que estaban luchando contra grandes contingentes de fuerzas enemigas, lo que no era cierto, pero lograron impresionar a parte de nuestros jefes y tropas induciéndolas al pánico. Esto explica que algunos de nuestros jefes comisarios disculpen su fracaso basándose en la enconada oposición de grandes contingentes y en su enorme potencia de fuego.
 
   El Consejo militar del frente rechaza estas exculpaciones… Ni un solo jefe o comisario debió hacerse ilusiones sobre la facilidad en conseguir la victoria…"[2]
 
   Por su parte, el jefe supremo del frente de Leningrado, Govorov, reconoció el fracaso de sus tropas haciendo la siguiente comparación:
 
Imagínense a dos boxeadores, uno con los ojos vendados y otro con ellos abiertos. El boxeador con los ojos vendados es tres veces más fuerte que el no vendado ¿Quién creen ustedes que vencería?... Esto fue lo que a ustedes les ocurrió, que condujeron el combate con los ojos cerrados, y pese a ser tres veces más fuertes que el enemigo, perdieron”[3].
   
   Krasny Borj fue un campo de honor pero también de miseria, que hizo sublime el valor de la División Azul convirtiéndose en la fosa común de casi 1.500 soldados españoles, cuyo único sudario fue un lodazal de sangre y barro, y cuyos cuerpos todavía permanecen acurrucados en las viejas trincheras y en el corazón de muchos de nosotros.
 
[1] La División Azul (donde Asia empieza). Edit. AHR, Barcelona, 1ª edición, 1956.  Plano pág. 164
[2] Revista de S. Petersburgo “Panorama”; autor B. Demidov. Traducción de Ramón López P-Izaguirre.
[3] Opus cit. B. Demidov. Traducción de Ramón López P-Izaguirre.
 

 

VIVES RECOPILACIÓN

 

No creo que Vives marchara al exilio por temor represiones inquisitoriales sino por negocios. Enigmática figura que canta a Valldaura en sus libros al tiempo que lanza andanadas contra el amor cortés tan de moda en su tiempo. Acaso fuera un disciplinario combate la tiranía de la guerra elogia la templanza en la mesa mientras describe sus banquetes domestico comida opípara manjares suculentos le gustaba la cerveza y la gota fuera tal vez ocasión de la gota que le acortara la vida ┼ a los cuarenta y ocho años despotrica contra los teólogos gladiadores de lo divino pero en sus colaciones escrituras esboza fórmulas que hoy día son de provecho pues aconseja escribir corto triturado y bien dicho “No tomes la pluma cuando te sientas agitado por el odio, la ira, el miedo o la ambición. Ajusta las cuentas en sucesivas cartas al papa Adriano VI, al rey de Inglaterra Enrique VIII y al mismísimo Felipe II. Sus instrucciones a la mujer cristiana en que manda la sumisión al esposo hoy no tendrían cabida aunque bien pudieran ser un antídoto contra la violencia domestica que se desparrama por el mundo. Yo creo que vivía en una nube. O era un tanto arrogante o no practica lo que predica. Tal vez fuera un poco arrogante. De su pasión por Jesucristo y su amor a la iglesia romana no caben dudas, no embargante que disemina por todos sus escritos proverbios adagios con reminiscencias talmúdicas y en ello delata seguramente su origen converso.

A ratos, se muestra oscurantista, y fustiga la concupiscencia del saber: “el escritor ha de escribir meditar y enmendar mucho y ha de publicar muy poco, piense que su escritura permanece para siempre” destilemos, por tanto, nuestras prosas y que nuestros libros adquieran el título de quintaesencias. Otro vicio vitando del intelectual es el orgullo del filosofo que da en pensar que los demás son bestias o que “el infierno está en los otros” (Sartre)

Los jurisconsultos enredan a los pequeños con ambages leguleyos les mandan al patíbulo o les arrebatan su fortuna. Pleitos tengas y los ganes. Evita el orgullo y la presunción pues la sabiduría del más docto entre los letrados es nada en comparación con lo que ignora & tan embotados tenemos el ingenio que ni centramos el corte de las cosas”. A veces los labradores los zapateros remendones y los hombres de las clases inferiores muestran sentimientos más elevados que muchos intelectuales. Humildad, amigos, humildad y decoro. Vives entra a saco con la insipiencia de la erudición. Muchos politólogos y tertulieros de hoy o toda esa canalla que pulula por las redes sociales de seguro que no leyó a Luis Vives. Pues todo en la vida rebosa ignorancia y error. Sólo sé que no sé nada.

▬¿Lo entendiste?

▬No

▬Seguro que eres un burro.

▬Y tú más.

Predica el valenciano el sentido común y desautoriza a aquellos que piensan que las ideas elevadas no pueden exponerse en lengua vulgar, un varapalo al latín. Precisamente es el idioma que él utiliza. He ahí otra de sus contradicciones. Es un error acceder a los caprichos del niño acostumbrándole a la blandura y a ka glotonería. Serán esclavos de los vicios. Toda una regla de oro para esta civilización consumista, que las niñas sean preparadas para el matrimonio aprendiendo a coser hilar y bordar para saber atender a los menesteres de la casa con modestia pudor cortesía y honestidad persuadiéndoles en la guarda de la castidad que es el tesoro de toda la mujer. Esto suena a chino en el ambiente orgiástico de depravación y promiscuidad de nuestras juventudes. A los más aptos reténgaselos en la escuela. La escuela ha de ser seminario para la formación de sacerdotes. Los demás que aprendan un oficio de acuerdo con sus diversas inclinaciones.

Otra de sus obsesiones son los libros de caballería y novelas pastoriles contra los que endosa dictámenes retrógrados con apóstrofos rancios “las mujeres han de apartarse de semejantes libros como la víbora y el escorpión”. Es aquí donde surge la furia del converso y el talante inquisidor. So hubiese sido cura hubiera echado de la iglesia a las mujeres en manga corta y a las minifaldas las hubiera corrido a gorrazos. Lamento tener que desdecirme de la dulzura con que presenté a este valenciano en el capitulo que dediqué a los humanistas de la reforma en mi tratado sobre la autoría- vives anatematiza la depravación clerical pero de una manera menos cómoda y sin la jocundidad que esgrime el doctor Laguna aunque el valenciano filosofe con más ganas que el segoviano. “La verdadera fortaleza no consiste en matar abatir destruir; eso es propiedad de las bestias. La verdadera fortaleza esta en reprimir los vicios, sobreponerse a los azares de la fortuna y en no temer sino a la quiebra de nuestra probidad… los placeres del alma y los del cuerpo son incompatibles; si nos damos a los corporales no sentimos los espirituales y viceversa”. Con respecto al amor diferencia al amor divino del concupiscente. Este genera envidias, recelos y afán de `posesión carnal. No es verdadero amor sino reclamo de los instintos disfrazado de la belleza terrenal que es efímera y cambiante. Con este axioma se carga toda la literatura galante de su siglo. Mal llamado el siglo de Amor. Cree en la inmortalidad del alma y sostiene que la religión le ayuda al hombre a encontrar la perfección, algo que desconocen los gentiles. Lo explica en sus Comentarios a los Salmos Penitenciales en los cuales desdeña las enseñanzas de los filósofos paganos ▬ Aristóteles Cicerón Séneca, Plutarco ▬ para proponer como modelos a los profetas y santos del Viejo Testamento. Exhorta a abrazar la vida cristiana como purgación del alma para amar y comprender a su Creador. “Sin Cristo todo hombre es un cúmulo de vanidades”. Aspira a un cristianismo autentico bajo la piedra de toque de la caridad pero sin anatemas excomuniones y mutuas acusaciones de herejía y reproches (barruntaba la  que se venía encima las luchas teológicas de su siglo que abrieron la puerta de grandes guerras y mortandades en el Viejo Mundo) Y tanto sabes como lo que obres. Del castigo de Dios nadie podrá huir ni escaparse en un caballo al galope. Resulta desconcertante y dilacerante en sus c comentarios al Salmista al anunciar que le está llegando el castigo al guindo que se dice cristiano sólo de nombre. Idea talmúdica. Vives respira por la herida y muestra al converso que llevaba en su interior. Huid de los vicios que os persiguen. Es un heraldo de la reforma. ¿Te duele la injuria? Quizá te traicione tu amor propio pero no te preocupes Dios será tu vengador. Él te vengará mejor sin riesgo para ti y donde más le duele al enemigo pero no pidas venganza contra nadie no sea que caiga contra. Al leer tal frase siento que todo el montaje del Holocausto como obra del demonio se viene abajo. ¿Acaso tu crees que no hiciste nada malo para no merecer castigo? Pongámonos pues en manos de Dios. ¿Aborrecido? Si por tu culpa enmiéndate su no ponte en sus manos. Él no te abandonará. Es amigo fiel. Sábete que sobre los poderosos está Cristo. (Del liborio Preparación del alma para la oración) la gracia fluye al alma por la tolva de la humildad y el acatamiento de la divina presencia. Vives se muestra dentro de sus inefables contradicciones y paradojas un místico de primera categoría. En política se decanta por la republica a dirigida al bien común. El gobierno del pueblo y para el pueblo pero advierte que es peligroso enfrentarse a la multitud bestia de cien cabezas aunque nunca haya de asentirse a sus opiniones, a mal rey malos súbditos y entre los malos poco ha de durar la concordia. Las tiranías pronto se desmoronan. Estos avisos los esparce en sus cartas al Papa al rey de Inglaterra a Felipe II aun príncipe al archiduque de Sajonia y al obispo de Lincoln. Se muestra preocupado ante Adriano VI por el desorden que reina en Europa.

Brocárdicos responder al denuesto con denuesto es como querer limpiar el lodo con barro, no seas tan delicado que una palabreja te traspase. Ir con amenazas es cosa de mujerzuelas y no buenas. Reírse de si lo bueno es maldad de lo malo crueldad de lo mediano necedad. La ira que te amenaza aplácala con lágrimas y penitencia suplicas de perdón ante Dios y los hombres. No es torpeza impetrar perdón torpeza es tener a dios y al hombre por enemigo. Dios trajo el amor la concordia y la paz y el diablo meritísimo artífice los bandos las facciones las querellas riñas contiendas y guerras. Dios que quiere salvarnos inspira benevolencia el diablo que quiere perdernos enemistades y animo de dilatar fronteras y someter a los rivales con encarnizada saña. No haya paz para los impíos exclama el salmista oráculo divino. “Misión vuestra es santísimo padre Adriano con arreglo a los preceptos de nuestra fe como cuyo interprete gobiernas el orbe decirles a los príncipes cristianos que esta guerra entre hermanos y lo que es mas grave entre bautizados en el mismo bautismo es una guerra inicua criminal e impía que se opone a las enseñanzas de san Pablo sobre el cuerpo místico de Xto. Ni el de Sajonia ni Francisco I ni Enrique VIII le hicieron al papa holandés y consejero de Carlos V mucho caso. Este papa tenia un pasado era el responsable de que hubieran estallado en castilla las guerras de las germanías y de las comunidades. No podían faltar en un converso las alusiones a la pureza de sangre un prejuicio que infatuaba a la sociedad castellana, la inglesa, la francesa y por supuesto la alemana. “La verdadera y sólida nobleza nace de la virtud. A decir verdad todos estamos formados de los mismos elementos y Dios es padre de todos. Desmonta con su tesis los prejuicios de la teología de la predestinación y un dios solo para los elegidos o que solo los nacidos de la estirpe de David o los descendientes de Mahoma entrarán en el paraíso. Desde las torres de Brujas el filosofo español se asomaba al antemural de las fratricidas guerras religiosas algo que ha vuelto ahora y sentía vértigo, el honor es consecuencia de la virtud y no de los genes de la misma forma que la soberbia es madre de la envidia la maledicencia, la calumnia que muerde a escondidas y de la ira. Discípulos de Cristo versus los de Plutón pero he aquí un rico mercader era una de las familias más adineradas de su tiempo predicando a favor de los pobres la mesa bien abastada y regalada defendiendo al desnudo, haz lo que yo digo no hagas lo que yo hago. Son paradojas manifestaciones de la sabiduría que una cosa es predicar y otra dar trigo. Y ello le da pie a Vives influido por las enseñanzas de su amigo Erasmo a criticar a las ordenes mendicantes que viven  de las limosnas del sufrido pueblo y fomentan la vagancia la pobreza y la sopa boba de los conventos, aspira a una religión desmantelada de sus adornos  y ese cristianismo de base que tanto tentó a los incautos y que fue pretexto de no pocas venganzas y sacrilegios, parece desoír las palabras del Salvador siempre tendréis pobres entre vosotros pero a mi no me tendréis, no os preocupéis que comeréis y o que beberéis no llevar consigo alforjas ni saco. Este carisma convirtió al cristianismo platónico en una religión mistérica que no busca la utopía ni la revolución social sino la salivación y la paz de las conciencias. Lo exotérico y lo esotérico en el cristianismo juegan a tres bandas es necesario aceptar los tres rigores no se puede entender un catolicismo a palo seco. Son las aberraciones bíblicas la trampa donde cayeron Lutero Calvino y Wosley. Ideales tan sublimes luego cuesta tarea ponerlos en ejecución. Seamos humildes, hablaba de una comunidad que este converso jamás permitió en su casa. En punto a mujeres nada de afeites ni amoríos la pata quebrada y en casa ese es el mensaje de su opúsculo instrucción de la mujer cristiana. Le honra, sin embargo, haber salido en defensa de Catalina de Aragón arriscando su vida contra la voluntad de su tutor en Oxford el rey Enrique VIII le escribe varias cartas a las cuales no contesta afeándole discretamente su conducta para con su mujer natural la hija de los reyes católicos a la cual había dado libelo de repudio-. Su actitud  fue mucho más tibia que la de Moro al respecto. Porque temiendo las represalias del soberano que le destituyó de su cátedra de Oxford y le manda arresto domiciliario en su domicilio en Londres, temiendo ser conducido a la Torre, hue a Flandes. El 13 de enero de 1531 escribe al monarca británico exhortando a que se piense dos veces la idea de otro matrimonio. Enrique VIII pone orejas de mercader a la demanda y entierra a Catalina en el castillo de Peterborough. Enrique VIII pide a Luis Vives que acuda a Londres para actuar como testigo en la defensa del juicio contra Catalina y cuyo abogado defensor sería el legado del Papa el cardenal Campeggio. La negativa de Vives a regresar a Inglaterra irrita a don Enrique y enoja a doña Catalina que en una casa le acusa de cobarde y de traidor. La hija de los reyes católicos se queda sin amigos y muere pobre y triste. El humanista valenciano tambien da a la reina cantonada. Es un personaje contradictoria. Unas cosas son las palabras y otras los hechos. No tengo más remedios que reseñar los puntos oscuros de su biografía.

 

 

JUNQUERAS MIENTE POR TODA LA BARBA

¿Junqueras creyente? Ja, ja. Habló en su día y de la prohibición de entrada de emigrantes hispanohablantes latinoamericanos en Cataluña por odio a la Madre Patria. ¿Practica la religión del Zancarrón Mahometano ? Por lo que parece ante el juez ha adoptado la tesitura de que su presidencia de la Generalidad que cuesta a los es`pañoles 120.000€ bien vale una misa.
Hay habladurías sobre su condición de musulmán encubierto. Con tales mimbres los secesionistas en comandita con Puchimont, la Forcadell y adláteres, dieron un golpe de Estado del primero de octubre que acabará con la unidad de España. El movimiento catalanista incoado por Mas, Pujol y sus compinches, todos sabemos que está apoyado por Soros que forma parte del brazo zurdo del Sionismo. Parece ser que la mentira es un arma cargada de futuro. No le haga usted caso, señor juez. El capo miente por toda la barba

miércoles, 3 de enero de 2018

BATALLA DEL EBRO BELCHITE

Recopiladas por el servicio de Documentación
EL SATIRICÓN
Comamos y bebamos que mañana moriremos. Vuelven al mundo las viejas costumbres incineradas de la gula. Yo era el farolero de la puerta el Sol cojo mi guitarra y enciendo el farol. Y ahora soy masterchef. Las distribuidoras grandes radicadas en una Jerusalén que no existe nos marcan páginas acerca de lo que tenemos que comer, lo que hemos de leer cuantas horas tenemos que correr y a qué horas ir al mingitorio. De grandes cenas están las sepulturas llenas. Las buena cocina es una obsesión de esta tripera sociedad a todas horas mirándose el ombligo. Cagar alegres y jiñar contentos. De acuerdo, tío, pero hazlo dentro. Es obsesión de los nuevos césares la mala literatura. Fui el otro día a la sección´pon de librería del Corte Inglés y allí me encuentro con los autores de siempre. Cualquier pedorra que sale por la tele cinco minutos tiene derecho de pernada en las grandes editoriales controladas por el sionismo cavernícolas. A la venta libros malos de Isabel San Sebastián, Cristinas López Schlichting la cual nació en un cuartel de la Benemérita y parece que se la ha olvidado y otras muchas maripavas. El buen arte de la literatura, el gran discurso, ha sido enterrado a hachazos por estos nuevos tribunos y tribunas de las plebe que nos han impuesto desde arriba los dictadores feministas y hasta estas autoras noveles son entrevistadas por el Dragón de la Tele un tal Sánchez. Así que aburrido y cautivo y desarmado el ejercito rojo, me refugio en los clásicos. He vuelto a leer en su lengua original a Petronio. El Satiricón su obra mayor me reconcilia con la vida y con la Roma. Decía Ernesto Giménez que cuando llegaba a Roma le entraban ganas de imitar madre. Madre, ay madre, no quiero vivir en esta España empedrada de pedos mediáticos. Chicas de la tele muy monas en apariencia y requete-maquilladas pero todas homologadas e iguales. Forman parte de la clonación que propicia el anticristo que habita entre nosotros. Ay Trump esa bestia rubia le cuelgan cada vez más las corbatas se hunden en su bragueta y sobrepasan los cojones que deben de estar yertos, septuagenarios y él presumiendo de hembra una Melania (que por cierto no es negra en contra de lo que canta su nombre) chica judía checa que fue a nueva york a hacer fortuna, meretriz de lujo. Por eso ya digo que le cuelgan. Así que en alas de Morfeo huyo al capitolio. El Satiricón me hace comensal de uno de sus banquetes que duraban dos días y dos noches. Esclavos de Numidia traían el aper atalajado y adornado de pámpanos y cepas toscanas.
El vino de Salerno que se derramaba sobre las togas pretextas corría en grandes jarros por las mesas. Honremos a Baco y después vendrá Venus. Menús de treinta platos un esclavo frigio servía junto a las servilletas y los cubiertos dos ganchos de plata para introducirlos en la garganta camino del vomitorio. Los romanos echaban la pota tras sus grandes trapalladas para seguir tragando.
Rechacé como descendiente de judíos de Asturica el jabalí, el lechón y los chicharrones servidos en una gran lebrillo por una matrona en paños menores. Pero me hinché a garbanzos aderezados con malvasía. Un hondero mallorquín recién llegado de las Galias, y que era centurión de la Legio Septima Gémina, se entusiasmó con el efebo Vinicio lo besaba y manoseaba y yo apartaba la mirada mirabili dictu cuando aquel demonio súcubo lo sodomizaba coram populo. Plauto el de los pies planos prorrumpió en grandes carcajadas cuando ambos amantes salieron de estampida camino del tablinium a seguir haciendo cosas feas. ¡Qué horror! El amor nefando debe de amargar como el pepino.
La bujarronería me pareció siempre digna de lástima, pero no por no ser carne de hoguera y por tener que correr un tupido velo al respecto ha de ser elogiada sino execrada como toda cualquier merma de la naturaleza donde hay tantas cosas mal hechas. Tampoco hay que poner medallas en el pecho a los bardajes.
Nunca fue para mí beneplácito pero nadie puede explicar estas debilidades inexplicables, inversiones de la natura que, trocándose del revés, buscan placer en el caño de la mierda en lugar del conducto de la generación que es lo suyo.
Plauto ya muy borracho no dejaba de darle vueltas a su copa de oro y de decir Numquam satis, numquam satis. Con lo que daba a entender que la pasión esa es insaciable y que el que va no vuelve. Que nunca se sienten satisfechos los que dan y reciben por el culo y es que debe de ser el sexo para ellos algo inagotable.
Costumbres paganas amor de efebos fiestas y banquetes baños y triclinios el cerdo salvaje bocado exquisito aper. A las dos horas de estar tendidos sobre el triclinio nuestro anfitrión Naviecus hizo llamar a las hetairas que entraron desnudas en el impluvio tocando el sistro. Muchos de los comensales que eran libertos y que trataban de ocultar con sus largas cabelleras los orificios que taladraron sus orejas, antes de ser manumitidos, se relamían de gusto y alababan la generosidad del hospede garante de tales dádivas sexuales.
De allí a la orgía sólo hubo un paso. Para no ser la oveja negra del concurso, yo me arrimé a un pino verde, esto es, a una pelirroja de Hibernia, hija de un rey remoto del clan de los picti que había sido arrastrada a Roma por los soldados de Adriano como rehén, que hablaba con la lengua de los pájaros y mostraba dos senos poderosos de los cuales los amantes querrían nutrirse eternamente. Sus besos y sus caricias me supieron a miel.
Mama Roma.
Se fueron las pilunguis y llegaron los balnearii (bañeros) que nos restregaban bien las espaldas y los muslos en el tepidarium. Muchos de estos selectos esclavos eran expertos en actividades masturbadoras. Las paredes aparecían, como en lo lupanares, tiznadas de gargajos y rastros jaculatorios del amor con prisas.
Después de estos masajes en el caldarium nos llenamos de vapores que limpiaron nuestros poros purificando el cuerpo pecador. Algunos culos romanos eran enormes
De esta tarea se encargaba los depilatores algunos de ellos eunucos. Se les encomendaba la misión afeitar el bello púbico de las dominas y era muy placentero sentir por abajo desde los glúteos a la barbilla el calor de la caldera debajo del piso del hipocausto. La tarea concluía en el frigidarium.
Sentíamos el cuerpo fresco como una lechuga. Así que volvíamos al banquete a seguir trasegando el dulce vino de Salerno y de Sicilia para basquearlo después en los vomitorios. Descargado el vientre, regresaban los deseos de más jarana pero Naviecus que era muy creyente en los dioses de su pueblo y que guardaba siempre lámparas encendidas en el lararium doméstico hizo venir a las Moiras de rostro tétrico y cantar lúgubre que se encargaban de recomendarles a los comensales su cuidado cuan presto se va el placer y cuan callando se viene la muerte. Esta procesión duraba unos minutos, las bacantes ocultaban su rostro, los borrachos se dormían arropados por la melopea lúgubre de las nenias funerales. Hay que morir luego comamos y bebamos hasta reventemos. Era la máxima de la Roma a la que hoy las nuevas bacantes de la insulsa Telemierda dan pábulo.
Las cautivas vestiplices que cuidaban de los pliegues de la veste y la toga sus señores y los cuerpos arrugados tras el paso por el unctorium y los sudores del laconicum mientras escuchábamos las charlas sin sustancia de los nugatores troleros y falaces hacían apuestas sobre quien de todos y todas las presentes tenía mejor cuerpo y cuál de los efebos era el más bello y cual de las mozas la más hermosa. Lo destacaba por tener esa vagina en mayúsculas a la que aspira el amor total. Priapo también era muy venerado en lo suyo.
A los sodomitas se les conoce por tener miembros viriles muy alargados algunos casi espantosos que les llegaban a las rodillas. como se empinaban algunos, madre mía, como las varas de una tartana cara al sol. El juego preferido en estas comilonas era sacarla a ver quien era el que la tenía más larga para gloria de Priapo y los penates patrios que le concedieron la gracia de dios.
En Roma todo tenía un sitio y una finalidad práctica. Las alumnas y la familia como núcleo eran guardadas como flores de estufa al calor familiar dentro del valladar de la honra. Intacta tenías que guardar la alcurnia porque esta es un lirio frágil cuando se marchita jamás vuelve a crecer... La palabra clave para entender estas razones de la honra entre los latinos era la palabra “virtus” de la cual tanto gustaban los antiguos romanos antes del imperio.
La capital de la catolicidad que yo empecé a amar desde Urbe condita, cuando traducía de adolescente a Tito Livio y a Salustio, estaba llena de hosterías de tabernas y de nostébulos. Visité una cuantas con gran peligro de mi pellejo. Porque en el Vicus Scelertatus y en el Boarius se arremolinaba toda la gente del hampa. Los gladiadores y andabatas residían en aquellos barrios trastiberinos. Allí la vida de un hombre valía poco. Iban a parar a la Via Asinaria todos los asesinos y mangantes del Ecumene conocido. Procuraba juntarme yo a los griegos que eran gente culta y amante de la belleza.
Prostíbulos tampoco faltaban y algunos eran centros envidiables templos verdaderos de la diosa Venus donde Venus me clavó a mí una flecha irlandesa. En aquella pelirroja soñé toda la vida. Era adolescente cuando la conocí. Llamabase Herminia.
Su cuello aparecía adornado con un anillo de oro macizo: la bulla, que yo besé unas cuantas veces aquel medallón un favor que los dioses conceden a pocos mortales la mayoría de ellos pasa la existencia sin conocer el amor pero a mí el gran Jovis Structor me otorgó ese galardón. Bebí de las aguas del manantial puro.
No había alcanzado Herminia aun la mayoría de edad cuando fue aprehendida por las legiones de Adriano, que no profanaron su cuerpo y la trajeron a Roma al templo de las vestales el anillo que ponían al cuello a los niños y se lo quitaban al alcanzar mayoría de edad. En los barrios bajos como el Boarium se escuchaba el trompeteo de los sistros y sacabuches de las plañideras que ensayaban antes de los entierros. La música se estampaba contra los triglifos de bronce. Los adivinos que embaían al público con sus embustes no paraban de hacer pronósticos y anunciar catástrofes. Un idumeo llevaba una partida de pavos al capitolio.
Los pavos se convertirían en gansos al llegar al Capitolio y empezarían a graznar. Se escuchaba gritar a la sibilas de Cumas, entre música de sistros y sacabuches o flautas de la Hélade.
Se hablaba por las calles tanto en griego como en latín. los charlatanes políticos hablaban, nugaces de democracia y el pueblo estaba rendido y cansado de tanta patraña, desde las tribunas o “rostra”. Aquello parecía Hyde Park una tarde de verano londinense. El gesto tribunicio de Rajoy sólo lo admiraban los judíos de pecho enjuto. Los esclavos se llevaban la mano a la nariz o se acariciaban el lóbulo de sus orejas agujereadas, rastro de su antigua esclavitud.
Los torsos desnudos mostraban las pinturas de inconcebibles tatuajes para anunciar la vuelta de Roma a la esclavitud. tatuajes volvemos a la esclavitud de la isla Pandataria que está en el vicus de Suburra.
Allí los pueblerinos tenían por costumbre de barrio el juego de la morra cerca de los peristilos del templo de Júpiter Stator con su balanza protectora de la república. Dedos de marfil que se introducían en la garganta para poder vomitar en los banquetes. Una urraca encerrada en la jaula me dio la bienvenida
  • Salve, Antoninus.
  • Salve honor et gloria populi romani - repliqué

El nomenclátor o heraldo anuncia a los recién llegados al impluvio que llovía a cantaros. Era la hora de los parabienes y el momento para recoger el agua fluvial en los aljibes. Velarius un ujier del tablinium, al que faltaban dos dientes me condujo a través del atrio. Dijo mientras enseñaba una mella en sus dientes delanteros:
- Me los rompió un bretón de una pedrada
Con todo y eso, allá en Bretaña, los días mas felices de mi vida son los que pasé en aquella provincia entre los galos domus Aurea y el palacio de Nerón también los visité. Uno de mis guías que se llamaba Iacetanius por ser oscense decía que la vida está hecha de aburrimiento, de economía donde el orden es siempre desorden. Método y risa se superponen. La vida es risa. Nos vamos haciendo viejos y a nosotros cada día nos gusta más la paz del hogar . La felicidad consiste en querer lo que quieren los dioses. Tito el hijo de Vespasiano que se enamoró tan perdidamente de Verenice aquella hebrea que dicen que acompañó al cristo camino del Golgota.
Pero el amor aquel por poco le cuesta la vida al conquistador de Jerusalén. Su novia trabajaba para el sanedrín y los judíos escupían al pasar por la columna Trajana donde se esculpía la ignominia de su esclavitud. Trajo a Roma el Candelabro de los Siete Brazos el que lucía en el templo de Salomón a lomos de sus esclavos. El amor nos hace iguales a los dioses ligios pero es peligroso cuando rondan mi tienta las bellas mujeres de Israel las Ester, las Judits las Rebecas y otras mataharis.
Los sicilianos cantan al sol declinante su casa oculta entre verdes arboles y rodeada de colinas. El tema del dios único. Amor pasión cristianismo nerón vida orgiástica dioses en el l a r a r i u m oratorio de o casa de los iconos que guardan los rusos. Ligia estaba en rehenes.
Vinicio muere de amor por ella pero había una dificultad insalvable: era virgen. Y las vestales no podían ser condenadas a muerte. El verdugo las violaba previa la ejecución. Desperté de mi sueño romano entre suspiros de grandeza y baticores. Volvía a mi realidad española condenado a vivir entre la marginación y la escoria recordando los esplendores de aquellos alegres días de juventud que no volverán.

lunes, 1 de enero de 2018

AL COMENZXAR AL AÑO UN EXORCISMO DE RENUNCIA A SATANÁS SUS POMPAS Y VANIDADES Y HALAGOS DEL MUNDO






 
 
Renuncio a Satanás y renuevo las promesas del bautismo

 

yo renuevo con toda la verdad de mi corazón las renuncias y promesas hechas el dúa de mi Bautismo. Renuncio a Satanás. detesto todas sus obras y prometo resistir con la ayuda de mi Creador a odas sus tentaciones y sugerencias. Renuncio a pompas y vanidades del mundo y los placeres de los dioses falsos. Renuncio a las profusiones del lujo sus detestables máximas y las corrompidas costumbres. Prometo vivir estrechamente unido a Jesucristo creyendo con sinceridad y profesando su celestial doctrina. Prometo guardar sus mandamientos y los de su Santa Iglesia practicando las virtudes cristianas de amor, paz, esperanza y fe en su venida y el Reino futuro. Promete vivir en la fidelidad de su doctrina y ser discípulo de Cristo a cuyo santo servicio estoy ofrecido desde el Día de mi Bautismo. Así lo deseo y espero cumplir ayudado de la divina gracia. Amen