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domingo, 24 de noviembre de 2024

 

2024-11-24

EN DEFENSA DE CARMEN POLO DE FRANCO FRENTE A LAS CALUMNIAS DE UN TAL PRESTO QUE FUE MI ALUMNO EN HULL CATEDRA DE ESPAÑOL

 

2 de octubre de 2001

CARTA A PAUL PRESTON.

Por Antonio Parra

Amigo Paúl, te escribo a cuenta de tu libro sobre las mujeres españolas que participaron en nuestra guerra civil: la mujer de Onésimo Redondo, la Pasionaria y otras cuantas más. Todo está muy en totum revolutum, las churras con las merinas, halcones y palomas, y aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, donde a ti te mandaron de becario de intercambio por el gobierno al colegio de irlandeses, ciudad de las que volviste diciendo pestes y metiendote con los cazurros de Delibes, pues entras a sangre y fuego contra Carmen Polo de Franco, una ovetense de pro, que tendría sus defectos como todo mortal, porque ya sabes aquello de “quien no perdona sus defectos no ama a los humanos” o “ni yantar sin desperdicio ni hombre sin vicio”, pero que fue mujer de gran corazón, afable y sencilla, esposa de un militar. Una verdadera señora de Oviedo. Como doña Jimena, doña Urraca la Asturiana o doña Gonterodo. Como mi mujer, como alguna de mis novias.

Incurres en un defecto imperdonable a un historiador objetivo la saña, la vesania, el empecinado rememorar desde el desmelenamiento del vencido.

Merézcante, hombre, respeto los muertos. Además te metes con las mujeres por lo que incurrirías en algo muy corriente a la sazón en el acoso. Un acosador te llamarían aunque claro está en tu caso no tendría el sentido que se le suele dar, pero te expones en este país, donde no se permite a maltratar verbal o físicamente a las mujeres, a que algún hidalgo te rompa la cara. Por atentar contra el honor de alguien que no se encuentra entre los vivos y no se puede defender de tus especiosos y contumeliosos veredictos que descubren tu violencia y tu impotencia contra España. Una y otra vez insistes machaconamente desde tus delirantes entregas, pues no se podrá calificar de libros a tanta carnaza con refritos, de medias verdades, morcillas que no vienen a cuento y otras butifarras, en el mono tema. Más de lo mismo. Parece que sangras por la herida. Joder ¿qué te pasa?

 

 

Me acuerdo de un Paul Preston al que yo di clases de pronunciación y conversación castellana en el Marist College de Hull curso 1966 con un acento cerrado de Liverpool que pugnaba por ganar una plaza en Oxford.   Era un pelitaheño de cabellos rizosos en melena leonina, muchas pecas, la pupila verde y algo de ectropión que se movía con andares de teddy boy, menos partidario de los Beatles que de los Rolling Stones y que en español, a pesar de que el director del centro me había encomiado su alto nivel, estaba pez. Si eres tú el Paul Preston de Liverpool al que yo traté de entusiasmar con la lengua y la cultura de Cervantes, tengo que decir que como estudiante pertenecías sino al pelotón de los torpes, al menos a los del montón. Para más inri, eras  gamberro a morir con alevosía y provocación. Hasta en una lección me soltaste sin venir a cuento de que Valladolid era un burdel, un inmenso cuartel y un enorme convento. Que todos los españoles éramos maricas, las chicas todas putas y que los únicos machos los había metido Franco en un campo de concentración. Traté de aparejarte a razones pero no hubo manera. La cabra tiraba al monte, fui incapaz de hacer gavilla de ti. No así de otro que se llamaba Sean, un irlandés, que consiguió el A level con proficiency lo que equivale a matricula de honor  “In Spanish”.

No te me despintas. Tú no puedes ser otro que aquel Paul Preston que hablaba con aquella voz cavernosa de los barrios bajos del puerto de Liverpool. Era la misma dicción que la de Paul Mac Cartney, Ringo Star y John Lennon. Al igual que ellos tú tuviste que pulirte en la universidad aquel pelo de la dehesa y conseguir el inglés melifluo de la Bibisi. El mismo que viste y calza.

Tengo que decir que este sí que es mi Paúl. No me lo cambiaron.  Vuelves por donde solías. Haciendo el burro. Diciendo paridas contumaz y procaz hasta que te cansas pero sin pensamiento original pues eres uno de esos escritores que hablan por cartapacio. Piquitos de piñón y boca de ganso repitiendo aquello que oyen o recogen sus antenas. Volviendo a los lugares comunes y los manidos tópicos de la “Collares”, la “Franca”, la “cabeza de chorlito con menos inteligencia que un ratón” etc.

Sin demostrar que ni una sola vez echase la mano al cajón como hace ahora tanta gente ni incurriendo en los cohechos y peculados ahora tan habituales. Ni a ella ni a su marido les habéis podido coger en un solo renuncio de un afer secreto o un hijo entenado o extramatrimonial  los porno cronistas que no historiadores, los jornal/listos, retrateros mirones, la tribu cursi de la prensa sural, cotillas del con quién se acuesta ésa y con quién se levanta la otra, que no periodistas, oportunistas de la revancha. A moro muerto gran lanzada. Desde luego, pero eso no tiene poco mérito.

 Os han dado una chifla, y todos capadores. Lo fácil es aullar con el lobo, lo difícil es enfrentarse a la muta. Y vosotros más que muta sois jauría que arrasa con más ahínco que las manadas de gochus que bajan a  estos valles desde la Cerceda y la Rondiella o el Picu la Puerca con los recios plenilunio de enero hozando como rayones detrás del morueco. No quedará títere con cabeza ni quintana ni corral que no se abrasen acusando los destrozos de vuestros colmillos envenenados.

“Yo siempre estuve reservada para Paco”, afirmaba en una de las escasas entrevistas que concedió por su cuenta, ya fallecido el Caudillo. No le gustaban los protagonismos y fue la mujer de un soldado, su sombra fiel, desde que se conocieron en un baile por San Mateo del año 17 recién incorporado Francisco Franco al Regimiento del Príncipe - venía convaleciente de una bala que casi le perfora el hígado en Tiduf- hasta el 20 de noviembre de 1975. Sin ningún altibajo. Juntos del principio al fin.

A doña Carmen Polo Martínez Valdés, digan lo que quieran las lenguas viperinas, tanto en el Pardo como la Calle Uría siempre se la conoció por el cognomen de la “señora”.

Con esto está dicho todo: la elegancia, la casta, el linaje de una asturianía apacible y bondosa sin otras pretensiones que las del concepto del deber y la vocación de servicio a España. Era aquella eterna sonrisa con que aparece retratada el día de su boda saliendo de la iglesia de San Juan en 1923 y con la que acompaña a su marido a los actos oficiales, nunca en primer plano.

La ceremonia tuvo que ser aplazada en dos ocasiones (“Carmencita bien puede esperar; España no”) la primera cuando tuvo que salir zumbando para ayudar a Millán Astray a organizar los cuadros de la Legión con mehalas marroquíes y voluntarios internacionales y la segunda cuando lo de Annual en 1921.

Ya se sabe lo que decía Mola “la bala que te ha de matar no la sentirás venir, pero todas ellas, como las cartas tienen un matasellos, una fecha y un destinatario, hay que abrir el correo”.

Con el laconismo que le caracterizaba aquel discreto oficial gallego, pequeño y de infantería, cuando recibe el telegrama ordenando rápida incorporación al Ejército de Tareas del Rif bajo las ordenes de Sanjurjo, que le saca de su “Oviedín”,  no disimula su sorna “Otra vez a torear”.

Y parte raudo a presentar batalla contra Abdel Krim.   

Las personas que se quieren llegan a parecerse físicamente.  El roce hace el cariño y Franco y su mujer, si no enamorados y acaramelados a la tontuna, debieron de sentir un amor profundo el uno por el otro. Se parecían en la sonrisa. Nunca lo dejó solo. Incluso durante las operaciones bélicas lo acompañaba de un frente a otro.  Hicieron la guerra en una rulot.

Creo haber oído decir a un periodista, José María Zugazaga, que perteneció a la Casa de Su Excelencia, que Franco el humor que le gustaba no era tanto el gallego como el de la calle Uría. Llevaba a Asturias en el corazón. Quería profundamente a esta región donde fue feliz, donde estudió a conciencia. Por eso venía a pescar aguas arriba del Narcea todos los años.

En una ocasión le preguntaron cuáles habían sido los mejores soldados de su escuadra y dio la siguiente réplica: “La guerra me la ganaron los gallegos y los moros; los navarros echaron el resto, ninguna tropa más segura que la de los castellanos, pero los más valientes no te quepa la menor duda, José Mari, los asturianos. Los de Simancas y los del Cerco de Oviedo”.

Cerca de Oviedo se sentía radiante y hasta recuperaba la buena forma física. Allí nació su única hija Mari Carmen a la que llamaba “mi nenuca” y la “morucha” por ser muy morena. Hay una entrevista que concede a Life en  abril de 1937 en la finca de los Polo en San Cucufate de Llanera.

 

 

Allí se muestra al matrimonio Franco como un paradigma de armonía conyugal. Carmen y Paco sonríen sin parar y por allí anda la “Morucha” que aparece escalando un manzano de la frondosa pumarada. Y este artículo ganó la guerra para la causa nacional. El general se metió a los americanos en un puño - he ahí la fuerza de los medios de la imagen - sacando a relucir sus encantos de seductor en los primeros años. Oviedo era el sitio donde regresaba al cabo de las campañas africanas a lamerse sus heridas, el descanso del guerrero. La ciudad lo transformaba.

Parece ser que se impregnó de esa bonhomía del asturiano de buen carácter a veces irónico y teñido de orbayus y borrinas, exponente de civilidad.

 Ni muy pobre ni muy rico. Sólo quería una vida decente, un buen pasar. Aura mediócritas bajo las torres caladas de la catedral de Vetusta. Al tiempo que una espiritualidad profunda. Los golpes que  más le dolieron fueron los que le dio la Iglesia de los obispos trabucaires como Mr. Añoveros que quiso excomulgarlo y en 1948 cuando ONU decreta la expulsión de España de la comunidad internacional merced al veto de Israel.  Precisamente, a él que tanto había hecho por Israel y que tantos judíos salvara, a él que dio instrucciones al embajador Sanz Briz para que concediera pasaporte español a todos los sefardíes de Salónica. El propio Ben Gurión cruzó los Pirineos en valija diplomática dentro del portamaletas de un coche.

Esos son zonas oscuras de la biografía de Franco poco esclarecidas o silenciadas a propio intento. Como por ejemplo sus relaciones con Inglaterra que visita sólo una vez con motivo de las exequias en Londres del rey Jorge V pero al cual admiraba por su pragmatismo y buenos modales, justo lo que a ti te falta, Paul Preston.

Era un anglófilo dentro de un orden. No tanto como Julián Marías. Pero le gustaba tomar el té de las cinco con su señora y rodeado de sus hijos y de sus nietos cual buen burgués. No le gustaba demasiado la política y leía a autores ingleses Woodhouse, Agatha Christie, Chesterton y al plomo de Azorín. Siempre dentro de unos niveles discretos de modestia confortable.

Nunca consiguió aprender inglés aunque hizo lo que pudo por reanudar aquella clase particular interrumpida en Tenerife el 14 de julio de 1936 por causa mayor. Sin embargo la figura de Franco hay que analizarla bajo la influencia británica. El movimiento se fraguó en Londres mediante los dineros del banquero Juan March y al socaire de otras trastiendas internacionales. No era él el general designado en principio sino Emilio Mola Vidal. Luego se alzó “Franquito” con el mando único. ¿Por qué? Nadie supo explicarlo.

Quedan por aclarar y por patentar los correos De Philby el gran maestro del espionaje del Circus londinense, las mañas del embajador  Lord Templewood o Sir Samuel O´Hara en Madrid y las del Marques de Santa Cruz en Londres.

 

 

Los británicos sois algo anecdóticos y periféricos al abordar un hecho tan complejo como es el de aquel estallido que fue un ensayo general para algo más gordo. A chip on your shoulder, como soléis decir.

Con semejante petulancia que nos mira por encima del hombre y que bajo cuerda revela una carencia y uno de vuestros muchos complejos de inferioridad nos habéis estado vendiendo “guerra civil” contadas por vosotros y nos despachasteis libros como roscas alcanzando tiradas millonarias que os han situado en el poder y la gloria. A ti me consta que el “Spain bashing” labróte todo un capital a ti, tío.

Cito a Hugh Thomas, Brian Crozier, Elliot, Ian Gibson y a ti mismo, habéis encontrado una mina mientras que aquí muchos andamos lampando. Esto tiene que ver con el papanatismo de nuestras clases pudientes, con su flexibilidad de vertebras ante todo lo inglés.

Nos habéis colocado la burra y, soberbios traficantes, nos la habéis vendido bien. El “English teaching” es una industria y una picaresca en la Piel de Toro que mueve cifras de diez dígitos. Para colmo, ostentáis la exclusiva de nuestra historia reciente.

A pesar de todo algunos no podéis esconder al hooligan que lleváis dentro. Al “teddy boy” de aquellos años saltados a la fama desde sitios como Hull o Liverpool que son el culo del mundo.

Vuestra interpretación de la historia es freudiana. Todo un gran problema de bragueta. En los libros hay que echarle más testosterona que en la guerra y algunas novelas hay que escribirlas con el clítoris como hacen no pocas novelistas inglesas que remedan algunas de las pánfilas nacionales que montean por nuestros periódicos y que de una navaja en la liga han pasado a ser rosas insatisfechas.

Please no sex. We are British” era el título de una comedia de los setenta.  Sin embargo aquí como se ha perdido el pudor el mundo gira en torno a los tamaños, las pesas y las medidas. Tengo entendido que la honra no la llevan los hombres y mujeres en las partes menos nobles de su fisiología sino en la mente y en la corazón. Y Carmen Polo de Franco Martínez Valdés era una asturiana de pro mujer de honor como lo era su esposo, el de Dar Akoba y Acila, el del Gurugú. No se explica cómo sobrevivió a aquel tiro mortal de necesidad que le perforó el vientre. Tampoco sé si tal percance influyó en su capacidad reproductora aunque dudo que afectase para nada a su higiene sexual.

 

 

De lo que sí estoy seguro es que los cojones, como piensas tú o la Fallaci, y nada se diga de doña Magdalena Albright, la que bombardeó Belgrado la noche de Pascua y que no sabía decir otra cosa en español, a question of balls, no los llevemos los hombres donde los animales. Cuelgan de otra parte.  Tanta obsesión fálica es subliminal síntoma de vuestra impotencia. Sois flojos. Y Franco  tuvo un par de pelotas. Eso decían los moros de las cabilas mirandolo como a un dios que tenía lo que hay que tener y “baraka”. Muchos le adoraban  como si fuera un profeta. Y también los tuvo en abundancia para hacer feliz a aquella mujer, a la asturiana. ¡Ya quisieran muchos! 

lunes, 28 de octubre de 2024

 ERREJÓN METIO LA REJA Y AL PÁJARO EN EL INFIERNO

Errejón mete la reja, menudo lío que armaste, tío. Está el gallinero sublevado, cacarean y no se aselan ni sosiegan las gallinas. 

Esto es la de Dios, pero en el fondo lo que quieren es el pico del gallo y tú le sacabas la polla y las metías mano por lo bajini.

 La verdad es que siempre me diste la medida de un pícaro del siglo del amor, un pariente del lazarillo que comía poco, se masturbaba hasta el delirio, y desfilaba por las calles de Toledo con migas en el bigote para alardear de mozo bien comido, bien bebido y bien jodido. 

Hambre de pan y de sexo.

 Pabellón craneal de macrocéfalo, las orejillas exentas y la frente abombada total un sietemesino que se tiraba a las feministas rojas de Sumar y de Podemos. 

Metiste el gato en la jaula y el pájaro en el infierno.

 Con cara de eterno estudiante famélico aburrido de hacerte pajas y de leer a Bocacho saltaste al podio de la fama por un desaire sexual.

 Llevabas un tigre dentro con tu cara de gatito pues que se jodan y que ahora vengan los lamentos.

 Así y todo, no te condeno pues me pareces un buen chico, algo marrullero sí que es verdad pero nadie es perfecto. 

Tienes alborotado al gallinero pero deja cacarear a las gallinas, Ya se les pasará cuando el masto las meta el espolón en su sitio

jueves, 24 de octubre de 2024

 

LAMENTO DEL MARIDO TRAICIONADO

 

Aprendí a callar

A sufrir en silencio

Los trallazos del desamor

De mi destino

Me desposé con el infierno

Todo fueron mentiras y engaños

Gritos e invectivas

Un demonio me dijo

Que mis hijos no son míos

Y clavó en mi alma los siete cuchillos del gario de Neptuno

Ella es casquivana y mentirosa

Guiña el ojo a los jovencitos

Me insulta cuanto puede

Siempre anda con embustes

Pide dinero para ir a la peluquería

Me saca los colores

Delante de la gente

Me humilla sin recato

Tuvo un aborto

Quedó preñada de su jefe

Espabila

Una noche al desnudarse la vi con renegrones por tetas y cuadriles

Mordiscos del amor

¿Qué son esos moratones? La dije

Y ella respondió

Que me he pegado con la puerta

Mi vida con ella ha sido un martirio

Señores, pero aguanté

Por mor de los hijos

Yo me trago mis cuernos en silencio

Pensando con tristeza

En la razón por la cual

En esta abyecta España

En manos de judíos

Muere una todos los días

Yo no la maté porque no era mía

Era sólo de la vida

Oh dulce Jesús

Tú me ayudaste a portar

La cruz conyugal

Camino de un Gólgota

Donde no hay cirineos

El madero pesa mucho

Pero así me purifico

De esta manera

Subo la empinada rampa del calvario de mi vida

El manso cordero ha vencido

Al león de la lujuria

domingo, 29 de septiembre de 2024

 

EL NIET DE NATANYAHU EN LA ONU RECUERDA AL DE JRUCHOV CUANDO LA CRISIS DE LOS MISILES EN LA ONU

 

IVAN BUNIN PURA MAGIA RUSA. Y EL ZAPATAZO DE NETANYAHU EN LA ONU. OTRO ÑIET DE JRUCHOV

 

Muy apenado por lo que está pasando en el mundo, revierto a mis clásicos. La catilinaria que dirigió don Benja desde el estrado de la ONU, recordándonos a todos aquel otro zapatazo de Jruchov cuando la crisis de los misiles en Cuba, me ha estremecido hasta lo más profundo de mi ser.

 La diferencia es que don Nikita, atiborrado de vodka, iba de farol y don Benja no. La cosa va en serio. El señor Netanyahu, obseso con Hamás, se quiere poner el mundo por montera. ¿Guerra nuclear? ¡que más da! Nosotros somos el pueblo elegido. 

Se caga el líder israelí en todo, en las leyes internacionales. 

En los convencionalismos legales, en el respeto a la vida humana, en las leyes de la guerra. 

Se caga en Dios o en su dios particular y de paso nos amenaza a todos con su bravata; ojo con criticar a Israel; “el Mossad tiene un brazo largo”: profunda amenaza.

Alerta, humanidad. Estamos bajo sospecha ante las amenaza de este tirano que mata, destruye viviendas, hace que ciudades vuelen por los aires hechas zarzamillo, y para colmo de ironías luego va y dice que ellos son los buenos y nosotros una panda de depravados antisionistas susceptibles de ser objetivos de un propio electrónico que nos mande nostramo y nos estalle entre las manos y nos vuele la cabeza.

Así que regreso a Ivan Bunin para curarme en salud.

Cuando la vida empieza” es un libro que leí yo hace treinta y tres años. Al describir los últimos años del zarismo de la mano de un humilde periodista de la ciudad de Oriel ensambla un cuadro inspirado de lo que habría de venir tras la llegada del socialismo en ciudades que hoy están de actualidad: Kursk. Donetz, Sebastopol, Odessa, Crimea.

Sin que al autor le cupiera en la cabeza que estos sitios tan profundamente rusos irían a ser el escenario siglo y medio después de una feroz guerra fratricida entre rusos y ucranianos.

 El propio Bunin era un “barín” (noble, terrateniente) de origen ucranio que tuvo que exilarse a Paris por sus simpatías mencheviques y su apoyo a los blancos.

 ¿El zapatazo de Jruchev en Naciones Unidas? La situación ahora es mucho más grave. Se trata de una guerra del Sionismo contra el cristianismo y el Islam orquestada por fanáticos como Waldomar Zelenski, Biden, la Harris, Culomagno, y Netanyahu.

 “Cuando la vida empieza” es una semblanza de aquellos años con sus virtudes y defectos pero resaltando los valores morales, la poesía de la naturaleza, la magnífica descripción de las ceremonias litúrgicas de la iglesia rusa. 

Se escucha a lo largo de sus páginas el tintineo rítmico de los incensarios, el grito de resurrección de la noche de pascua o el cascabeleo de las cuadrigas arrastrando los trineos por la estepa. Seguimos esperando la llegada del Gran Consolador. Este libro que leía yo a la vera de la mar hace treinta y tres años fue una revelación, unió mi alma a los destinos proféticos que atisbas en medio del dolor, las desdichas, los fracasos, la muerte pero siempre a la luz de la esperanza.

Y una gran lección evangélica: no debemos temer a los que matan el cuerpo porque no podrán con el alma. Alma rusa cien por cien. Será la desesperación de los asesinos en serie

 

domingo, 29 de septiembre de 2024

martes, 10 de septiembre de 2024

  THE WINTERS TALES     SHAKESPEARE ESCRIBIRIA PARA LA TV SI VIVIERA HOY

 

Bellos días de septiembre, las noches son frescas y yo me hago un rebujo rememorando mis tiempos de profesor de literatura inglesa. Si viviera hoy sus obras serían como esas series turcas que ven las mujeres de los cinco continentes. Conocía bien el alma femenina con sus gustos, sus pasiones, su sexualidad, un grado de conocimiento al cual pocos llegan, quizás Tolstoi y los rusos. Mi tesis de licenciatura resaltaba este carácter de modernidad periodista del Cisne de Avon comparándolo con el teatro clásico español. Todo él, excepto Tirso de Molina, fue machista. Y a su vez católico y sentimental. Sin embargo en las obras de Shakespeare observamos un cierto grado de paganía. Da de lado a la cuestión religiosa y busca los temas de sus obras en la Italia renacentista o en la mitología griega. Winters Tale o Cuento en Invierno por la profusión y elegancia de sus frases nos hace pensar en aquellas reuniones en las casas del invierno donde alrededor de la lumbre se contaban historias y que en Castilla llamaban filandones o hilandones porque se pegaba la hebra. Fue una de las ultimas comedias que escribió y en ellas se nota el descuido de un literato que escribía de corrido y no corregía nunca. No se preocupaba de poner sus producciones negro sobre blanco. Lo cual que a posteriori surgen muchas versiones a tenor con las transcripciones de este teatro representado en una taberna la más grande de Londres que llamaban el Globo. Decimos que la trama tiene la hechura de los novelones o seriales modernos porque se basa en las intriga amorosa en los celos, los cuernos, los vaivenes de la flechas de Cupido que se disparan, hieren, matan y producen un estigma placentero, lo mejor del mundo. Salen a escena personajes como Perdita, Miranda, Florisel, Hermiona y dos reinos el de Bohemia y el de Sicilia cuyos monarcas primero se hacen el amor más tarde la guerra. ¡Ah los dioses¡ son todos mentirosos. Hay santos diabólicos, amigos traidores, jueces injustos, políticos corruptos aquejados de parataxis un desorden del sentido del tacto que se vuelven locos al contacto con el oro.

 Pero Shakespeare a diferencia de Calderón, Lope o Alarcón no es un moralista. Sigue las pautas de la naturaleza que carece de ética. Tampoco tiene ética la razón ni el sistema de las tres unidades de Moliere.

Fue una de las últimas obras que puso en escena este malabarista del idioma inglés, un retablo del conocimiento y del pensamiento en el tiempo isabelino. Tiempo de cambio, convulsiones religiosas, pathos. Yo leo. Me miro al ombligo. Contemplo mis desgracias, miro a los retablos de la Red y me saludan las nuevas diosas del amor que me saludan con su acento colombiano meloso como una caricia. No sufras más, padrecito. Señor, pase de mi este cáliz, hagamos un corte de manga a las desgracias y contratiempos. And always Shakespeare. It is my lichgate porch. Como aquella tarde hace sesenta años que me perdí haciendo autostop camino de Evesham y no tenía donde ir. Me senté frente a una casa y vi que por una televisión en blanco y negro estaban proyectando El Rey Lear. ¡que casualidades! Era el omen.o presagio de un tiempo que vendría y ya se fue.  El pronóstico del destino. Me refugié bajo el tejadillo del porche en frente de la casa del párroco anglicano que tenía encendida la televisión

viernes, 6 de septiembre de 2024

 ZELENSKI PUEDE HABER MUERTO

 

Noticias confusas son las que llegan desde Ucrania en la mañana de hoy referidas a la dimisión en masa del gabinete de Zelenski y las perdidas sufridas en el ataque ruso a varias ciudades Kiev, Lvov, Odessa y otros enclaves importantes para la intendencia y aprovisionamiento de las fuerzas armadas. Todo huele a derrota. Es un baldón para los USA y la CEE instigadores de esta guerra fratricida y cruel. La caída de Zelenski del que no se tienen noticias puede acarrear la de Macron, Van der Leyden, Schultz y la de Pedro Sanchez que recibió en Moncloa entre besos y abrazos al pequeño dictador ucraniano lo mismo que para el Rey Felipe VI. La rusofobia de nuestro gobierno puede dar estos patéticos resultados. Ni Sanchez tiene segura su poltrona en Moncloa ni tampoco la corona del monarca español se sostiene segura sobre su cabeza. Después de Zelenski el mundo tendrá que ajustar cuentas a otros dos carniceros importantes Biden y Netanyahu responsables de tanta masacre y destrucción. Ya lo hemos dicho en este blog Rusia es inconquistable. Conozco un poco de su historia y a mí me impresionó lo que me dijo un soldado de la División Azul cuando le pregunté de su experiencia en el frente del Este al que se le helaron los pies en el Volxov:¿Qué hemos venido a hacer aquí? Los rusos no  nos han hecho nada. Decían que eran todos comunistas y vemos cruces y misas por todos los lados. Le salvamos la cara a Franco pero éste se equivocó. Los rusos nos dieron una buena paliza. Las palabras de este viejo veterano de infantería me parece que son aplicables al momento actual. Los españoles nos hemos vuelto a equivocar. La rusofobia es tan maligna como el antisemitismo y la xenofobia aunque no tengan nada que ver con nuestras sospechas sobre la responsabilidad de las logias masónicas en esta contextura. Yo acuso. Supieron embaucarnos y manejar bien el engaño. En cualquier caso, la derrota de ese forajido Zelenski creo que va a ser un bien para la humanidad porque era un tipo peligroso. Estaba decidido para sobrevivir sumir a este planeta en una catástrofe atómica

 ZELENSKI PUEDE HABER MUERTO

 

Noticias confusas son las que llegan desde Ucrania en la mañana de hoy referidas a la dimisión en masa del gabinete de Zelenski y las perdidas sufridas en el ataque ruso a varias ciudades Kiev, Lvov, Odessa y otros enclaves importantes para la intendencia y aprovisionamiento de las fuerzas armadas. Todo huele a derrota. Es un baldón para los USA y la CEE instigadores de esta guerra fratricida y cruel. La caída de Zelenski del que no se tienen noticias puede acarrear la de Macron, Van der Leyden, Schultz y la de Pedro Sanchez que recibió en Moncloa entre besos y abrazos al pequeño dictador ucraniano lo mismo que para el Rey Felipe VI. La rusofobia de nuestro gobierno puede dar estos patéticos resultados. Ni Sanchez tiene segura su poltrona en Moncloa ni tampoco la corona del monarca español se sostiene segura sobre su cabeza. Después de Zelenski el mundo tendrá que ajustar cuentas a otros dos carniceros importantes Biden y Netanyahu responsables de tanta masacre y destrucción. Ya lo hemos dicho en este blog Rusia es inconquistable. Conozco un poco de su historia y a mí me impresionó lo que me dijo un soldado de la División Azul cuando le pregunté de su experiencia en el frente del Este al que se le helaron los pies en el Volxov:¿Qué hemos venido a hacer aquí? Los rusos no  nos han hecho nada. Decían que eran todos comunistas y vemos cruces y misas por todos los lados. Le salvamos la cara a Franco pero éste se equivocó. Los rusos nos dieron una buena paliza. Las palabras de este viejo veterano de infantería me parece que son aplicables al momento actual. Los españoles nos hemos vuelto a equivocar. La rusofobia es tan maligna como el antisemitismo y la xenofobia aunque no tengan nada que ver con nuestras sospechas sobre la responsabilidad de las logias masónicas en esta contextura. Yo acuso. Supieron embaucarnos y manejar bien el engaño. En cualquier caso, la derrota de ese forajido Zelenski creo que va a ser un bien para la humanidad porque era un tipo peligroso. Estaba decidido para sobrevivir sumir a este planeta en una catástrofe atómica